Una peculiaridad que me fascina
de la Bienal de Venecia es el hecho que aún dividan a los artistas por nacionalidades
y cada país participante tenga su pabellón. Creo que esto se debe a que la
Bienal sigue la tradición de lo que eran las grandes exposiciones universales. En Venecia son muy reacios a que las cosas
cambien y se empeñan en seguir las tradiciones, por absurdas que parezcan, y es así como viene funcionando el evento desde hace más de 100 años.
La elección de los artistas recae en las comisiones de cada país, este año la comisión de España,
formada por el curador Octavio Zaya, Chus Martínez y Peio Aguirre, ha seleccionado como representante del pabellón español a Lara Almarcegui.