La comunicación visual de los sucesos está marcada por el compromiso de los fotógrafos y por las nuevas posibilidades de la técnica fotográfica. Las fotos de conflictos anteriores a la guerra civil española eran sólo tangencialmente ilustrativas, y carecieron de sello y el autor que tuvieron en España. No sólo por los impedimentos mecánicos sino porque faltaba reporteros con sentimiento de solidaridad, de identificación, de pasión, que comienza a darse de un modo determinante en la guerra civil española.
Si hubiera que marcar un hito en el reportaje bélico moderno, éste sería la imagen del miliciano muerto de Robert Capa.
