En el 2009 tuve la posibilidad de
estudiar en la Universidad para Extranjeros de Perugia. Fue una de las
experiencias que más me marcó por poder convivir y hacer amistad con personas
de diversas nacionalidades, todos extranjeros en un lugar común, reunidos sólo
por el interés hacia la cultura italiana. Siempre recordaré aquel viaje por la fraternidad que se respiraba en
aquella comunidad de gentes del mundo con distintas opiniones pero igual
respeto.
Viajar abre la mente, ayuda a
desprenderte de los prejuicios, te
hace aprender, superar miedos y volver
al hogar con nuevos ojos. Conocer personas con otras maneras de pensar y de
vivir es el sueño del viajero, para poder entender la realidad de los destinos.
Como dice Claudio Magris, catedrático de Literatura Germánica de la Universidad
de Trieste, “la meta del viaje son los hombres”
Damien Hirst es uno de los artistas vivos más famosos y cotizados del mundo. Sus obras son siempre espectaculares con una carga visual que es difícil de olvidar, quién no se acuerda de la calavera recubierta de diamantes? o del tiburón en formol?
El finocchio es el hinojo, me refiero al bulbo no a la hierba aromática o a las semillas. En Italia se come mucho durante la estación de invierno, se puede preparar de diversas maneras y comer crudo o cocinado. Tiene un aroma muy fuerte a anís pero el sabor es más suave y fresco. Mis compañeras de piso lo comen muchísimo en ensalada y he oído por ahi que es un acompañante perfecto para pescado. Yo los he preparado gratinados con bechamel, la receta es asi:
Desde que he vuelto a Venecia he intentado sumergirme lo más posible en la cultura italiana, no solo en los museos, monumentos y demás sino en la cultura del hoy, del día a día, y todos sabemos que la cultura gastronómica en Italia es muy muy interesante! por eso he decidido colocar las recetas que he ido aprendiendo gracias a la ayuda de mis compañeros de piso y amigos italianos.
En el 2008 estuve un tiempo de Au Pair en el Lago Maggiore , al norte de Milán.